Tal vez la frase “Ayuda soy celosa que hago” sea el primer paso para encarar un problema bastante común en las relaciones de pareja. Aquí revisaremos algunos puntos sobre los celos.

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Si te estás preguntando ¿Qué hago para cambiar? porque observas que los celos están arruinando tu vida y tu relación te interesará saber de donde surgen los celos y como ser suprimidos.
· ¿Qué son los celos? ¿Son buenos o malos?
Los celos constituyen una emoción desagradable e inevitable que casi todas experimentamos en algún momento de nuestras vidas. Aunque en algunos casos pueden ser promovidos por diversión o placer por nuestra placer.
De acuerdo a la forma como los manifestemos existen dos tipos de celos:
- Los celos románticos
- Los celos competitivos
Celos románticos o amores que matan
Este tipo de celos aparecen cuando la persona se siente condenada a ser engañada, herida o rechazada. Estos sentimientos negativos suelen provenir de malas experiencias.
También pueden surgir cuando se asumen los sentimientos que nuestros padres tenían hacia nosotros o hacia ellos mismos.
Muchas veces inconscientemente reproducimos, recreamos o reaccionamos a viejas experiencias familiares en nuestras relaciones actuales.
Por ejemplo, si hemos llegado a sentir rechazo durante nuestra infancia podemos a menudo sentir que nuestra pareja nos ignora.
Los celos competitivos pueden incrementar la productividad
Los celos competitivos se parecen algo a la envidia porque prácticamente es sentirse mal porque otro tiene lo que queremos.
Cuando son controlados pueden incluso resultar positivos porque es completamente natural querer lo que otros tienen. Incluso, en algunas empresas se promueve este tipo de celos para aumentar la productividad.
Pero el problema no es en sí tener muchos o pocos celos o la frecuencia con que los sentimos, sino los efectos que se producen cuando estos se salen de control.
El descontrol de los celos es el eje del problema
Los problemas surgen cuando los celos llegan a dominar a una persona, incitándola a realizar acciones contra la persona objeto de los celos, lo que está alrededor e incluso contra sí misma.
· Ayuda soy celosa que hago
Realmente a nadie le gusta sentir la mordida de los celos. Sin embargo, los celos son inevitables, pues en cualquier momento de nuestras vidas podemos sentir celos por nuestra pareja, familiar, compañero de trabajo o de estudios.
De modo que si eres de las que ha llegado al punto de decir Ayuda soy celosa que hago, debes saber que es primordial aceptar que en cualquier momento podemos sentir celos.
Pero entonces ¿no está mal sentir celos?
El problema con los celos no es que surjan de vez en cuando, sino lo que nos llevan a hacer cuando no los controlamos.
Cuando permitimos que nuestros celos nos dominen o moldeen la forma en que nos sentimos y pensamos del mundo que nos rodea es allí donde radica el problema.
· ¿Cómo se originan los celos?
Comprender de dónde provienen realmente nuestros celos y aprender a lidiar con ellos de manera saludable es clave para disfrutar de la vida.
Si te preguntas ¿Qué hago para cambiar? lo primero es asumir que los celos pueden aparecer en cualquier etapa o actividad durante nuestras vidas: en nuestras relaciones interpersonales, en el seno familiar, durante la carrera profesional, en el trabajo….
Pero ¿por qué llegamos a sentirnos celosas?
Diversos estudios han demostrado que los celos aumentan a medida que la autoestima disminuye. Es decir, si somos una persona con autoestima baja estamos propensas a sentir muchos celos.
A menudo no somos conscientes de los celos que llegamos a sentir porque es muy natural tener pensamientos autocríticos. Por otro lado, nuestro pasado puede influir en gran medida en la cantidad de celos e inseguridad que sentimos.
· Cuando los celos hablan
Existe una “voz interior” es forma de diálogo interno negativo que nos lleva a criticarnos y esto puede hacer surgir y aumentar los celos.
En la medida que la “voz interior” se intensifica se perpetúan pensamientos y sentimientos destructivos, llevándonos a compararnos, evaluarnos y juzgarnos (y a menudo a los demás) muchas veces de manera negativa.
Esta voz puede alimentar nuestros celos llenando nuestras cabezas con comentarios críticos y perjudiciales. De hecho, lo que nos dice nuestra voz interior crítica sobre nuestra situación es a menudo más difícil de afrontar que la situación misma.
¿Qué nos dice la voz interior?
Un rechazo o la traición de nuestra pareja es doloroso, pero lo que a menudo nos duele aún más son todas las cosas terribles que nuestra “voz interior” nos dice después del evento. Normalmente la voz interior nos castiga duramente con expresiones como:
- Hiciste una estupidez
- ¿De verdad pensantes que todo saldría bien?
- Lo tuyo es la soledad.
- No debes confiar en nadie.
Es la dureza y frecuencia de estos comentarios los que hacen crecer los celos, haciendo que se salgan de control. Por lo tanto, es necesario acallar esta hiriente voz interior.
Los pensamientos negativos que siembra la voz interior
Nuestra voz interior nos dice que no confiemos o que no seamos demasiado abiertas o vulnerables.
Nos recuerda que no somos amadas y que no estamos hechas para el romance. Es ese suave susurro el que planta la semilla de la duda, la sospecha y la incertidumbre.
Los pensamientos que son propios de la voz interior que cultiva los celos son:
- ¿Por qué debe trabajar hasta tarde?
- ¿Qué hace cuando yo no estoy?
- ¿Por qué no me ha invitado a esa reunión?
· ¿Cómo debemos lidiar con los celos?
Las relaciones se hacen más fluidas y menos tormentosas cuando la gente no se pone demasiado celosa, por lo tanto, una forma de controlar los celos es evitar que la vocecita interna alimente nuestros sentimientos negativos.
Nos sentiremos mejor cuanto más podamos controlar nuestros celos y le demos sentido constructivo a lo que sentimos por nuestra pareja.
¿Qué hago para cambiar?
Recuerda: nuestros celos a menudo provienen de la inseguridad que sentimos. Es un sentimiento de que en cualquier momento vamos a ser víctimas del engaño o del abandono.
A menos que nos centremos en ese sentimiento aumentará la probabilidad de que seamos víctimas de los celos en cualquier relación, sin importar las circunstancias.
En la medida que asumimos actitudes autocríticas estaremos expuestas a que nos afecte la voz interior que siembra los celos.
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